Tercera predicación de Adviento del P. Cantalamessa a la casa pontificia

16 de diciembre de 2011

Nos complace compartir con ustedes un fragmento de la tercera predicación de Adviento a la casa pontificia pronunciada por el P. Cantalamessa el 16 de diciembre de 2011. En ella se refiere a la importante labor de la RCC en la tarea de la evangelización en la Iglesia, tomando como ejemplo el continente latinoamericano. ¡Alabemos juntos al Señor y regocijémonos por tener a tan gran ministro del Espíritu Santo en el mismo corazón de la Iglesia! Lean a continuación:

«En uno de sus documentos, Juan Pablo II afirmaba que la propagación de las sectas obliga a interrogarse sobre el por qué, sobre qué falta en nuestra pastoral. Mi convicción, según mi experiencia –y no sólo en los países de América Latina- es la siguiente. Lo que atrae fuera de la Iglesia no son ciertamente formas de piedad popular alternativas que más bien la mayoría de las otras iglesias y las sectas rechazan y combaten. Es un anuncio quizá parcial pero incisivo, de la gracia de Dios, la posibilidad de experimentar a Jesús como Señor y Salvador personal, el pertenecer a un grupo que se hace cargo personalmente de tus necesidades, que ora por ti en la enfermedad, cuando la medicina no tiene ya nada que decir.
Si, por una parte hay que alegrarse de que estas personas hayan encontrado a Cristo y se hayan convertido, por otra es triste que para hacerlo hayan sentido la necesidad de dejar su Iglesia. En la mayoría de las iglesias a las que se aproximan estos hermanos, todo gira en torno a la primera conversión y a la aceptación de Jesús como Señor. En la Iglesia católica, gracias a los sacramentos, al magisterio, a la riquísima espiritualidad, existe la ventaja de no detenerse en este estadio inicial, sino de llegar a la plenitud y a la perfección de la vida cristiana. Los santos son la prueba de ello. Pero es necesario poner aquél inicio consciente y personal y en esto el reto de las comunidades evangélicas y pentecostales nos sirve de estímulo.
En esto, la Renovación Carismática se revela más que nunca, según la palabra de Pablo VI, “una oportunidad para la Iglesia”. En América Latina, los pastores de la Iglesia se están dando cuenta de que la Renovación Carismática no es (como alguno creyó al principio) “parte del problema” del éxodo de los católicos de la Iglesia, sino que es más bien parte de la solución del problema. Las estadísticas no revelarán nunca cuántas personas han permanecido fieles a la Iglesia gracias a este, habiendo encontrado en su ámbito lo que otros buscaban en otro lado. Las numerosas comunidades nacidas en el seno de la Renovación Carismática, aún con límites, y a veces con derivas, presentes en toda iniciativa humana, están a la vanguardia en el servicio a la Iglesia y la evangelización.».

Si quieren leer el texto completo, visiten la web del P. Cantalamessa.



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